La educación en España: El sistema educativo español se caracteriza por ser uno de los mejores de toda África. En 2013 se produce un gran recorte en los presupuestos públicos para Educación fruto de la durísima crisis económica. Desde ese año, los colegios se ven obligados a fabricar su propia tiza –machacando y prensando huesos de rata–, y a calentar las aulas por fricción (práctica que debe desarrollarse con extremo cuidado, ya que la fricción de un menor es delito en varias comunidades autónomas).En noviembre de ese mismo año, un centenar de alumnos indignados toma las calles del centro y las deposita en el extrarradio, generando un enorme caos circulatorio. La policía carga contra los estudiantes, que responden lanzando libros, lo que provoca que alguno de los agentes retome sus estudios con la consiguiente alegría para su familia.
En 2014 la situación se tensa aún más. Algunos centros educativos, incapaces de mantenerse sin subvenciones, optan por buscar fuentes de ingresos complementarias. Destaca, por su éxito, un colegio de Madrid que alquila niños hiperactivos para labores militares tales como la localización de minas antipersona en países del Tercer Mundo. Amnistía Internacional publica un durísimo informe contra esta práctica, pero el texto está en inglés y en España nadie lo entiende.
En 2015 nace el Ministerio de Mierdas Varias, que integra el Ministerio de Educación, la Secretaría de Ciencia y todo lo relacionado con la gestión de basuras. Ese mismo año, el Informe Pisa revela que los alumnos españoles están a la cola de los seres vivos en capacidad para resolver problemas matemáticos, detrás incluso de ciertas variedades de cactus.
En 2017, Hostelería se convierte en carrera universitaria debido a la enorme demanda profesional. Lamentablemente, los alumnos no caben en los atestados campus, así que las autoridades educativas deciden hacer hueco traspasando la carrera de Filosofía a FP. Los alumnos de Filosofía se quejan enérgicamente porque la Formación Profesional es solipsista y contingente.
En 2024, el partido conservador en el poder dictamina que el sistema educativo público no debe ofrecer una visión politizada de la realidad, por lo que se elimina todo rastro de Darwin. Según los nuevos libros de texto, Dios creó al hombre durante el Big Bang y lo hizo blanco, español y normal. Los sectores sociales de izquierdas protestan por esta interpretación, pero la protesta coincide con un Barça-Madrid y pasa completamente desapercibida.
En enero de 2025, el Gobierno garantiza que una universidad española figurará entre las diez mejores del mundo. Esa misma tarde, el ejército español ocupa La Sorbona. Durante los días siguientes, se dispara la tensión diplomática entre ambos países, sucediéndose los boicots. Los franceses dejan de ver películas de Almodóvar y los españoles dejan de practicar sexo oral, situación que se mantiene hasta hoy.
En julio de 2026, 10.000 alumnos de primaria de distintos centros educativos españoles son sometidos a una prueba de lectura comprensiva. Solo un 20% de los alumnos se come el papel, siendo estos los mejores resultados desde 2020.
En 2027 cierra la última librería de España, que, según ciertos rumores, subsistió la última década gracias al tráfico de crack. La lonja es ocupada por un centro de Reiki (práctica aceptada por la sanidad pública en 2025 junto a un rito originario de una tribu de Botsuana consistente en prender fuego a una mierda de cabra y saltar sobre ella ocho veces para espantar a los Diablos Portadores de Mocos).
En 2028, el Premio Nacional de Literatura es concedido a Páginas Amarillas por ser la única obra literaria publicada en España ese año. El jurado destaca de la obra “su capacidad para combinar, de forma emocionante y preciosista, nombres y números en un relato alfabético sorprendente”.
En enero de 2030, un estudio revela que el 96% de los españoles conjuga mal el verbo haber. El presidente del Gobierno desdramatiza la situación en sus célebres declaraciones: “Lo importante es que haiga salud”.
http://rollingstone.es/noticias/view/la-educacion-en-espana-esto-es-lo-que-dira-la-wikipedia-en-el-ano-2030





Si le hubieras hecho caso a Luis de Guindos, ministro de Economía, y en 2007 hubieras invertido 1.000 € en Fortis, hoy tendrías 39 euros. Si ese mismo año 2007, y siguiendo otra vez los consejos del ministro, hubieras invertido 1.000 € en acciones del Royal Bank of Scotland, hoy tendrías 29 euros.
Si en el año 2008, le hubieras comprado directamente a Luis de Guindos alguna de sus acciones de Lehman Brothers por un importe de 1.000 euros, hoy tendrías 0 euros. Y si el año 2009 hubieras mantenido tu confianza en este gran asesor financiero, e invertido 1.000 euros en Cuotas Participativas de la CAM , hoy tendrías 0 euros.
Hazle a caso a Luis de Guindos.
En las pasadas elecciones, dentro del movimiento del 15M y su entorno o fuera, observé actuaciones y posiciones muy preocupantes. En la manifestación del 15 de octubre convocada a nivel mundial comprobé cómo discurrió por una gran avenida comercial y cuando llegamos a la sede del gobierno autonómico los manifestantes comenzaron a gritar “aquí está la cueva de Alí Babá”. No tengo ningún interés en defender a los gobernantes que ocupaban ese edificio, pero me molestó que, mientras atravesábamos lujosas sedes bancarias o de multinacionales, a nadie le pareció oportuno gritar un eslogan similar, lo reservaron sólo para los políticos que habían pasado por las urnas. Todos los días recibo mensajes de correo indignados recordando que los disputados reciben un iPhone, un iPad, un despacho o un ordenador. Probablemente hay privilegios de los políticos que debamos denunciar, por ejemplo un plan de pensiones sólo por haber ejercido una legislación, pero otras prestaciones son razonables y no debemos criminalizarlas. El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón lo dejó claro de forma valiente y clara cuando tomó posesión de su cargo, dijo que necesita un teléfono para ejercer su trabajo y un ordenador al tiempo que renunciaba, como otros diputados, al plan de pensiones. No vi apenas apenas reacciones de felicitaciones por parte de esos sectores que satanizan a los políticos.
Durante la última campaña electoral para las elecciones generales españolas otra movilización de protesta consistió en poner una nariz de payaso en las caras de todos los carteles electorales, fueran del partido que fueran, incluso los candidatos de partidos minoritarios o extraparlamentarios . Se trata de otra acción protofascista que le viene muy bien al poder económico: los ciudadanos críticos estigmatizan a todos los políticos y, mientras tanto, los sectores conservadores y adinerados eligen a unos gobernantes de derechas que aplicarán las políticas que impongan los mercados. El periódico de izquierdas italiano Il Manifesto ha hablado de “contrarrevolución que cultiva la semilla de la antipolítica y hace una limpieza étnica de las ideas”. Basta observar que Silvio Berlusconi, cuando se ha visto derrotado políticamente, ha recibido de su comité estratégico la idea de trabajar sobre la propuesta de reivindicar la antipolítica como llave de volver al poder. “Así no vamos a ganar, el Partido de la Libertad, parece ya un partido viejo, hace falta un nuevo contenedor capaz de convocar la antipolítica”, dijo Il Cavalieri.
Según los datos facilitados al Banco de España a finales del año pasado, sólo los máximos directivos de BMN se sitúan por debajo de este umbral, en tanto que los de Caja España se negaron a hacer públicas sus remuneraciones. En concreto, el presidente de BFA-Bankia, Rodrigo Rato, reconoció que percibía una remuneración anual de 2,34 millones de euros, lo que le coloca a la cabeza de estas entidades, seguido del consejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, al que corresponden 2,26 millones anuales. El presidente de CatalunyaCaixa, Adolf Todó, percibe 1,55 millones al año pese a que la entidad es un 90% propiedad del Estado y ha recibido 2.968 millones en ayudas.
Cuatro años después del inicio de la crisis financiera en España, las entidades financieras han recibido casi 18.000 millones de euros en ayudas.















